Frederic
Consideramos que Frederic Mompou ha sido, seguramente, el músico catalán más universal de de nuestro tiempo.

Nace en Barcelona el 16 de abril de 1893 y muere, también en Barcelona, el 30 de junio de 1987.

En plena formación pianística con el maestro Pere Serra, descubre la música de su tiempo en la Sala Mozart de Barcelona cuando escucha un recital de Gabriel Fauré y se despierta en él la vena compositora.  Pasarán dos años de probaturas hasta que encuentra un acorde propio: el acorde metálico que recuerda el familiar toque de campanas de la Fundición Dencausse de su abuelo, y comienza su vocación creativa.

Viaja a París por primera vez en octubre del año 1911, y se queda todo el curso. Trabaja con Ferdinand Motte-Lacroix (que serà, también, al cabo de los años, su principal propagandista al estrenar sus obras), vuelve en los cursos siguientes però deja París por la Gran Guerra y se instal·la con sus pedres en Barcelona. Compone Impresiones Intimas, Pessebres, Scenes d’Enfants, Suburbis, Cants Màgics

Se relaciona con otros músicos jóvenes catalanes: Blancafort, Toldrà, Gerhard, etc… que después crearán el Grupo de los Ocho con B. Samper, A. Grau, Lamote de Grignon i Gibert Camins.

Su estallido público tiene lugar en París cuando F. Motte-Lacroix, su maestro, estrena sus obras en el concierto del 15 de abril de 1921, con gran éxito de crítica, principalmente por el articulo d’E. Vuillermoz en Le Temps. Su nombre sonarà tanto como los franceses Ravel, Debussy, Fauré, Satie, etc.  Y también los compromisos sociales que duraran varios años.

Pero él, introvertido y un gran tímido, con muchos problemes de comunicación y ante la nueva música, sobretodo de la escuela de Viena, entra en crisis creativa en 1933.

Huye de las guerras y vuelve a Barcelona en el año 1941 (y allí permanece ya hasta su muerte).  Conoce a la que será su esposa, la pianista Carmen Bravo. Y vuelve a componer, cerrando el paréntesis de sequía estèril. Inicia entonces un período de creación que durarà hasta el año 1979, cuando un problema de salud corta definitivamente su obra.

Frederic
El mundo musical de Mompou es un mundo con abundancia de colores, sonidos e imágenes, toda la huella de la Catalunya que envuelve a Mompou. Un hombre tranquilo y observador, atendió y buscó la forma de expresar los profundos sentimientos que se ocultaban en su interior. Un individuo tímido y de voz suave, su música refleja sus pensamientos e ideas que representan el hombre que fue.
Frederic
Su obra es sobre todo para piano, debido a su formación como concertista, con algunas de sus piezas también para otros instrumentos y, muy especialmente, para la voz humana, de la que fue un gran cultivador. Canciones suyas han conseguido una fama mundial.

Él mismo dijo: “La mejor palabra es la palabra no dicha, como todos sabéis, soy un hombre de pocas palabras y un músico de pocas notas”. “La música está escrita para lo inexpresable, querría que pareciera que sale de la sombra para volver de nuevo a ella. Me encuentro en la obligación de encontrar nuevas formas, creo que nunca podré cerrar mi música en un mundo demasiado correcto.”

Sobre su propia “Música Callada”, Mompou dijo: “Esta música no tiene aire ni luz. Es un débil latido del corazón. No se le pide llegar más allà de unos milímetros en el especio, pero sí la misión de penetrar en las grandes profundidades de nuestra alma y regiones más secretas de nuestro espíritu. Esta música es callada porque su audición es interna. Contención y reserva. Su emoción es secreta y solo toma forma sonora en sus resonancias bajo la gran bóveda fría de nuestra soledad. Deseo que mi música callada, este niño acabado de nacer, nos aproxime a un nuevo calor de vida y a la expresión del corazón humano, siempre la misma y siempre renovando.”

Su obra lo hizo merecedor de numerosos galardones, premios y publicaciones.